Informe Misión de Verificación
“Impactos en Ecuador de las fumigaciones realizadas en el Putumayo
dentro del Plan Colombia”
Octubre - 2002
Agradecemos al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador que nos permitió la movilización por el territorio fronterizo ecuatoriano, así como a las autoridades locales de las comunidades visitadas en Colombia por facilitarnos el acceso a los lugares de estudio.
Acción Ecológica: Adolfo Maldonado, Lucía Gallardo
ALDHU: Talía Alvarez
Asociación Americana de Juristas (AAJ): Galo Chiriboga, Raúl
Moscoso
CEDHU: Elsy Monge
Ecociencia: Fernando Rodríguez
INREDH: Patricio Benalcázar
Laboratorio de Suelos (LABSU): José Luis Pazmiño
RAPAL Ecuador:
David Reyes
SERPAJ: Jhonny Jiménez
Acción Creativa: Juan Pablo Barragán
Con el apoyo de:
Comité Andino de Servicios: Lina Cahuasquí
La permanente preocupación por los efectos nocivos de las fumigaciones con glisofato y sus efectos en territorio fronterizo ecuatoriano, convocó a diversas organizaciones a realizar una misión de verificación de las afectaciones en poblaciones de Colombia y Ecuador, en la franja del río San Miguel; sectores Aguas Blancas, La Pedregosa, Nueva Granada y Los Cristales, en Colombia; Chone 2 y Puerto Nuevo, en Ecuador. (ver mapa). Los resultados de dicha verificación son los siguientes:
Las fumigaciones aéreas, dentro del marco del Plan Colombia, comenzaron oficialmente en el departamento del Putumayo el 22 de diciembre del 2000. Hasta el 28 de enero del 2001 se fumigaron alrededor de 29.000 hectáreas; durante el 2001 se fumigaron 94.000 has, según la embajada de EEUU en Colombia. La Administración norteamericana planea ampliar el área de fumigación a 150.000 has durante el 2002 y a 200.000 has para el 2003, lo que exacerbará los impactos socio- ambientales y a la salud humana de las poblaciones de frontera.
Aunque ha sido imposible confirmar cuál es la mezcla química que está siendo rociada, de acuerdo con los parámetros técnicos del Consejo Nacional de Estupefacientes para las fumigaciones aéreas sobre cultivos ilícitos[1], se aplican las siguientes cantidades en la mezcla:
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Carga del avión |
300 – 450 galones |
1137 – 1705 litros |
|
Descarga efectiva (de Roundup Ultra, con 43.9% de glifosato) |
23.4 litros/hectárea (30 a 50 gotas/cm2) |
10.3 L/ha de glifosato
|
|
Depósito de mezcla |
0.4 – 0.7 mm3/cm2 |
40 – 70 litros/ha |
La mezcla utilizada contiene: 44% de Roundup Ultra, mientras que la etiqueta de uso en los Estados Unidos para Roundup Ultra permite concentraciones de 1,6% a 7,7% para la mayoría de los usos y, como máximo, una concentración del 29%. La etiqueta de EEUU indica que en la mayor parte de las condiciones, la aplicación aérea no deberá exceder de 1 litro (quart) por acre del producto formulado. En Colombia, la tasa corresponde a casi 4,5 veces esa cantidad.[2]
Si se considera que un avión de 300 galones (1.137 litros) deposita 40 L/ha de la mezcla, con una descarga efectiva de 23,4 L/ha de Roundup Ultra, esta descarga equivale a 10,3 L/ha de glifosato en forma de sal IPA. Esto significa que el glifosato se aplica en concentraciones del 26%, y no al 1% recomendado en Estados Unidos para aplicaciones terrestres, con equipos de protección y dirigido a las malezas agrícolas. A esta situación se añade que el Cosmo Flux 411F, cuadriplica la acción biológica del glifosato.
Las fumigaciones realizadas en Colombia ocasionaron gran polémica, dadas las numerosas denuncias de daños a cultivos lícitos, ganado y, especialmente, a la salud de la población que habita las zonas colindantes a las áreas de fumigación.
En el Municipio Valle del Guamuez, fronterizo con Ecuador se reportó un consolidado de impactos por fumigaciones que registraba 1.551 personas afectadas en su salud, 3.174 hectáreas de cultivos lícitos destruidos y 55.045 animales afectados o muertos repartidos en 44 veredas.
Este informe, elaborado por la inspección de policía[3] recoge daños a cultivos y animales desglosados de la siguiente forma:
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Daños a cultivos y animales en el Valle del Guamuez (Colombia)- 2001 |
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|
Cultivos |
Has |
% |
Animales |
N° |
% |
|
Potrero |
1.308 |
41.0% |
Peces |
34.150 |
62.0% |
|
Plátano |
229 |
7.2% |
Gallinas |
8.632 |
15.7% |
|
Maíz |
188 |
5.9% |
Vacas |
1.038 |
1.9% |
|
Yuca |
163 |
5.1% |
Cuyes |
980 |
1.8% |
|
Frutales |
138 |
4.3% |
Patos |
365 |
0.6% |
|
Otros |
1.148 |
36.0% |
Caballos |
155 |
0.3% |
|
|
|
|
Otros |
9.725 |
17.7% |
|
Total |
3174 |
100% |
|
55.045 |
|
En octubre del 2000 la prensa recogía los primeros impactos a la salud en Mataje (Esmeraldas) asociados a las fumigaciones efectuadas en el departamento de Nariño, con 44 personas enfermas después de la primera fumigación.(El Comercio, Quito, 22/10/00)
En enero El Comercio se hacía eco de los impactos en la provincia de Sucumbíos por las fumigaciones de diciembre. (El Comercio, Quito, 12/01/01)
Meses más tarde, 188 campesinos de diferentes comunidades presentaron una denuncia a la Defensoría del Pueblo de Lago Agrio; trámite que pasó a la Defensoría de Quito donde se congeló su avance. En esta denuncia se recogían las demandas de campesinos de las parroquias de General Farfán, Nueva Loja, Pacayacu, Dureno y Tarapoa. La demanda recogía las siguientes pérdidas:
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Daños a los cultivos y animales en Sucumbíos (Ecuador)– 2001 |
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|
Cultivos |
N° hectáreas dañadas |
Porcentaje |
Animales |
N° animales muertos |
Porcentaje |
|
Café |
1.215 |
47.4% |
Peces |
6.355 |
53.7% |
|
Potrero |
785 |
30.6% |
Gallinas |
4.681 |
39.6% |
|
Plátanos |
182 |
7.1% |
Chanchos |
315 |
2.7% |
|
Arroz |
103 |
4.0% |
Vacas |
188 |
1.6% |
|
Maíz |
87 |
3.4% |
Cuyes |
117 |
1.0% |
|
Cacao |
79 |
3.1% |
Patos |
73 |
0.6% |
|
Frutales |
53 |
2.0% |
Perros |
49 |
0.4% |
|
Yuca |
51 |
2.0% |
Caballos |
43 |
0.4% |
|
total |
2.560 |
|
Total |
11.828 |
|
A pesar de las ingentes pérdidas para la agricultura familiar y doméstica, ninguna autoridad se ha desplazado a las zonas para comprobar “in situ” los daños reportados en dicha denuncia.
La segunda etapa de fumigaciones comenzó el pasado 28 de julio del 2002. Pese al corto tiempo transcurrido, las denuncias ya se acumulan en las instancias respectivas:
La Asociación de Campesinos “Santa Marianita”[8] de la Parroquia General Farfán, con 27 socios, denuncia que tras las fumigaciones recientes en Colombia sufren “de enfermedades en la piel y los ojos, infecciones respiratorias, fiebres semejantes a las del paludismo, pero con análisis siempre negativos. Los animales hembras mal paren y tenemos una baja en la producción de maíz, cacao, arroz, plátanos, hasta no poder recuperar la inversión”.
La comunidad Chone 2, Puerto Nuevo y La Playera, en la vía Tetetes, parroquia de Pacayacu, denuncian daños en sus cultivos y a los animales. De igual manera se habla de graves daños y problemas a la salud en la comunidad fronteriza de Cohembí.
El 02 de julio del 2001, el Gobierno del Ecuador solicita al Gobierno de Colombia:
“que las aplicaciones de las formulaciones químicas utilizadas en su territorio se realicen al menos a 10 kilómetros adentro de la frontera con el Ecuador, de manera de prevenir que la dispersión causada por los vientos llegue a territorio ecuatoriano y produzca efectos nocivos para las personas y para la vegetación”[9].
A dicha comunicación dio respuesta la Cancillería colombiana[10] el 14 de julio 2001, en la que manifestó:
El Gobierno Colombiano ha adoptado las precauciones necesarias en la programación de las fumigaciones; en su parte sustancial propuso la realización de un Seminario - Taller en Colombia, en la cual el Gobierno de ese país “tendría la oportunidad de brindar toda la información técnica que los funcionarios ecuatorianos requieran, con el ánimo de resolver todas aquellas inquietudes existentes y de fortalecer el espíritu de cooperación binacional”. Durante el Seminario – Taller “Erradicación de cultivos ilícitos”, realizado en Bogotá - Colombia del 13 al 15 de febrero del 2002, la delegación colombiana se comprometió a “mantener una zona de amortiguamiento de 8 a 10 kilómetros sin aspiraciones químicas desde el Río San Miguel, límite binacional, para dentro del territorio colombiano”.
Con estos antecedentes se conformó una Comisión Interinstitucional y multidisciplinaria representada por la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos, ALDHU; Red para Acción y Alternativas a los Plaguicidas, Rapal – Ecuador y; Acción Ecológica; acompañados por el Defensor del Pueblo de Sucumbíos, Laboratorios Labsu, Acción Creativa y algunos medios de comunicación.
El propósito de dicha Comisión fue realizar una Misión de Verificación de los impactos de las fumigaciones en la frontera y la corroboración de las denuncias recibidas mediante la realización de pruebas de campo que permitan demostrar el grado de vulnerabilidad y afectación de la población fronteriza. Para tal fin, la Comisión se desplazó a la provincia de Sucumbíos, en la zona de la vía Tetetes, a finales de septiembre del 2002.
Los objetivos de la misión fueron:
El Seminario –Taller “Erradicación de Cultivos ilícitos” al que invitaba el Gobierno de Colombia se realizó en Bogotá-Colombia del 13 al 15 de febrero del 2002, con el fin de “ilustrar su programa de erradicación de cultivos ilícitos y brindar toda la información técnica que los funcionarios requieran”.
El seminario contó con la presencia de “Autoridades que trabajan en puestos de alto nivel no técnico sino político, responsables de la política de drogas en Colombia, (…) la delegación ecuatoriana cuestionó la ausencia de técnicos de los ministerios homólogos (Agricultura y ganadería, Salud y Ambiente) y (…) las conferencias informativas se dieron con un auditorio en su mayor parte conformado por policías, pilotos fumigadores y políticos.”[11]
No obstante estas limitaciones y la falta de análisis e información oficial, dado en dicho evento, que le permita al Gobierno del Ecuador tomar medidas preventivas, reparatorias, y precautelatorias para las futuras fumigaciones y establecer programas emergentes para la población de frontera, del Seminario se sustrajeron al menos tres conclusiones importantes, contundentes y acordes a lo solicitado por el Gobierno de Ecuador, a través de su Cancillería:
El Embajador de Ecuador en Colombia, Fernando Ribadeneira, reiteró en ese evento el pedido de Ecuador sobre la “conveniencia de que las fumigaciones se realicen respetando una franja de seguridad de 10 kms adentro de la frontera para que se pueda salvaguardar a la población y al territorio ecuatoriano de los posibles efectos dañinos provenientes de tales aspersiones”.[12]
El compromiso de respetar una franja de 8-10 km, en el programa de fumigaciones, fue manifestado claramente por cuatro de los conferencistas que representaron al Gobierno de Colombia:
“No hemos fumigado hasta un margen de por lo menos 7 kilómetros de la frontera con Ecuador”[13]. Dr. Richard Baca, Director de la Agencia Antinarcóticos –NAS-, de la Embajada de los Estados Unidos de América en Colombia.
“Se está dejando sin fumigar una franja de 8-10 km con Ecuador”.[14] Ingeniero Luis Parra, Asesor de la NAS en la Embajada de Estados Unidos en Colombia y el Mayor Vargas, Coordinador de la salida de campo.
“Se está fumigando a una distancia de 8 – 10 km de la frontera con Ecuador.”[15] General. Gustavo Socha, Director de la Policía Antinarcóticos.
Pese a lo anterior, el resultado de la verificación realizada en la zona de frontera, se puede afirmar que no se ha cumplido con este acuerdo gubernamental y Colombia continua realizando sus aspersiones en la misma línea de frontera con Ecuador. Desde el 2001 las denuncias locales hablan de que las avionetas de fumigación violaban el espacio aéreo ecuatoriano para dar la vuelta y continuar con las aspersiones. Lo cual, de comprobarse, supone una agresión directa a la soberanía ecuatoriana.
Para verificar la distancia de las fumigaciones efectuadas en la frontera, la misión de verificación se adentró en territorio colombiano y, con un equipo de GPS, se procedió a identificar las zonas fumigadas en Colombia y su distancia del Río San Miguel, dando los siguientes resultados:
|
Puntos de GPS y distancia a la frontera desde Colombia |
|||||
|
Lugar |
Punto |
Elevación |
18° Norte |
UTM |
Distancia a Ecuador |
|
La Pedregosa (Col) |
7 |
248m |
0317989 |
0029601 |
6m |
|
Nueva Granada (Col) |
8 |
266m |
0318341 |
0031095 |
1.412m |
|
Nueva Granada (Col) |
9 |
275m |
0318295 |
0031318 |
1.635m |
|
La Pedregosa (Col) |
10 |
270m |
0318088 |
0030359 |
706m |
|
Los Cristales (Col) |
14 |
270m |
0333976 |
0037515 |
8.285m |
|
Aguas Blancas (Col) |
15 |
276m |
0332612 |
0035459 |
6.981m |
|
Aguas Blancas (Col) |
16 |
292m |
0332616 |
0035463 |
6.986m |
|
Puntos de GPS y distancia a la frontera desde Ecuador |
|||||
|
Lugar |
Punto |
Elevación |
18° Norte |
UTM |
Distanc. a Colombia |
|
Frente La Pedregosa |
12 |
257m |
0318397 |
0028996 |
186m |
|
Puerto Nuevo |
17 |
276m |
0327151 |
0027838 |
13m |
|
Chone – 2 |
18 |
260m |
0331636 |
0025646 |
1.236m |
|
Chone – 2 |
19 |
255m |
0331462 |
0026463 |
584m |
|
Playera Oriental |
20 |
263m |
0330474 |
0027463 |
526m |
|
Playera Oriental |
21 |
257m |
0329942 |
0027781 |
743m |
|
Playera Oriental |
22 |
253m |
0330071 |
0027817 |
622m |
|
Playera Oriental |
23 |
277m |
0330098 |
0027662 |
702m |
|
Playera Oriental |
24 |
256m |
0331031 |
0027533 |
Referencia río 0m |
|
Chone - 2 |
26 |
261m |
0331624 |
0025628 |
1.257m |
Lo observado por la misión de verificación, los resultados de las muestras tomadas, los testimonios obtenidos y las entrevistas realizadas, nos permiten afirmar que las fumigaciones en Colombia se efectúan a menos de 10 kilómetros de la frontera con Ecuador. Con lo cual se concluye que a la fecha de dicha misión, no se ha respetado la petición de Cancillería, ni la del embajador de Ecuador en Colombia.
En algunos casos, se fumigó hasta la orilla del Río San Miguel. La deriva del producto fumigado, ocasionó un perjuicio grave a la población fronteriza ecuatoriana.
En junio del 2001, Acción Ecológica publicó un Reporte de Investigación[16]sobre los impactos de las fumigaciones de enero del 2001 en la frontera de Sucumbíos. En el mismo se demostraba que:
Debido a la presencia de vientos en esa época, se vieron gravemente afectadas comunidades como San Francisco 1 y 2, Nuevo Mundo, San Miguel, 10 de agosto, Proyecto San Miguel y Perla del Pacífico entre otras. Hoy, en la vía Tetetes, podríamos suscribir igualmente la mayoría de esas conclusiones
El informe recogía la muerte de 4 niños durante los primeros días de fumigación. Reportes de Cruz Roja Colombiana, del Hospital del Sagrado Corazón de Jesús, de Valle del Guamuez, de la Inspección de Policía Municipal (de ese mismo municipio), de empresas solidarias de salud (ESS), de Defensoría del Pueblo,… poseen documentos e historias clínicas donde se afirma de personas que fueron afectadas por las fumigaciones.
Respecto a las denuncias en torno al fallecimiento de 5 personas en la comunidad de Cohembí, no se pudo corroborar que dichas muertes se dieran ni que fueran motivadas por las fumigaciones. Limitaciones logísticas y de seguridad impidieron acceder a dicha comunidad.
Ante esta situación, la misión de verificación, se desplazó a una zona igualmente afectada por fumigaciones y con mejores condiciones de acceso. En este recorrido, la Comisión realizó dos estudios de salud: Un estudio comparativo de los efectos de las fumigaciones en la salud de poblaciones tanto de Ecuador como de Colombia; y un estudio basado en análisis de sangre, para identificar posibles alteraciones cromosómicas.
Se encuestaron 33 familias de un universo de 199 (el 16.6% del total), repartidas en seis comunidades, dos de Colombia y cuatro de Ecuador. Con un total de población aproximado, de 657 personas en Ecuador y 470 en Colombia.
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Distribución de afectados por comunidad estudiada |
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Localidad encuestada |
Familias encuestadas |
# total de familias |
porcentaje |
Personas en las familias |
Porcentaje afectados |
|
Chone – 2 |
6 |
30 |
20% |
39 |
79% |
|
Playera Oriental |
5 |
18 |
27.7% |
38 |
63% |
|
Palma Seca |
1 |
18 |
5.5% |
10 |
100% |
|
Puerto Nuevo |
5 |
35 |
14.3% |
23 |
100% |
|
Nueva Granada (Col) |
8 |
65 |
12.3% |
33 |
78% |
|
Los Cristales (Col) |
8 |
33 |
24.2% |
45 |
97.3% |
La media de afectados entre ambas poblaciones es de un 88.5% en Colombia frente a un 80% del lado ecuatoriano. El cuadro comparativo de síntomas entre una y otra población se puede apreciar en el gráfico “Efectos de las fumigaciones en la salud Ecuador y Colombia”
De las historias clínicas analizadas podemos deducir lo siguiente:
La sintomatología descrita por la población, coincide con la que se produce por inactivación de la colinesterasa que es el efecto de los organofosforados. Se produce una sobre estimulación del Sistema Nervioso Central que causa: dolor de cabeza, mareos, nauseas, vómitos, dolor de estómago y debilidad. Sintomatología acompañada por la específica de este producto que es fuertemente irritante tanto a nivel de ojos como de piel.

Uno de los principales argumentos de quienes están a favor de la eliminación con pesticidas de los cultivos ilícitos es la inocuidad del Roundup Ultra[17]. Sin embargo, se sabe que los ingredientes activos utilizados en la elaboración de pesticidas de uso comercial tienen efectos dañinos en la salud, tanto en consumidores finales de los alimentos tratados como en los trabajadores expuestos[18]. Entre los efectos que ocasionan los pesticidas, el más relevante es la genotoxicidad, definida como la facilidad para producir alteraciones en el material genético y, por lo tanto, propensión a cáncer, mutaciones y alteraciones en el embrión.
Los análisis de sangre realizados, buscaban determinar si la población afectada por las fumigaciones presenta alteraciones significativas en sus cromosomas. Para ello se utilizó: a) la “prueba cometa” y b) el análisis citogenética, que busca aberraciones cromosómicas (AC). Ambas pruebas son diferentes, pero complementarias y han demostrado ser adecuados biomarcadores de fragilidad cromosómica.
“Estudios de biomonitoreo en poblaciones humanas muestran que un incremento en la frecuencia de AC está relacionado con exposición a agentes genotóxicos y se conoce que existe una asociación entre la frecuencia de AC y el riesgo de desarrollar cáncer. Se ha informado de duplicaciones en la incidencia de cáncer en individuos con alta frecuencia de AC, por lo que el análisis de AC puede ser utilizado para estimar riesgo de cáncer y enfermedades genéticas”.[19]
Inicialmente se esperaba tomar 8 muestras, dado que esta es la capacidad máxima de análisis del laboratorio. Desafortunadamente, las personas del lado colombiano no llegaron a tiempo a la toma de las muestras y en este primer estudio nos encontramos con sólo 4 muestras de personas ecuatorianas. Pese a la baja representatividad de las muestras tomadas, los resultados obtenidos nos llevan publicar este informe y proponer la realización de análisis más extensos y sistemáticos sobre los impactos en la salud de la población de la zona fronteriza afectada por las fumigaciones.
Teniendo en cuenta que las fumigaciones se han incrementado en el departamento del Putumayo y que en la zona de donde se extrajeron las muestras fumigaron nuevamente (4 de octubre del 2002), consideramos que es urgente analizar y dimensionar el riesgo que vive la población ubicada en la frontera.
Procedimiento. Se evaluaron a 4 personas: 3 mujeres y 1 hombre, con una media de edad de 39 años (mujeres de 37, 40 y 53; hombre de 27). Las mujeres recibieron el impacto de las fumigaciones a una distancia de 200 metros; mientras que el hombre, recibió el líquido sobre su cuerpo mientras trabajaba. Todos fueron expuestos en las mismas fechas y durante un periodo aproximado de una semana. Las muestras se tomaron dos semanas después de la exposición. Una de las mujeres se había desplazado a Lago Agrio desde hacía una semana por la sintomatología secundaria a las fumigaciones. Ninguno de ellos fuma, ni tiene contacto con químicos o con otros elementos genotóxicos.
Las pruebas se analizaron en el Laboratorio de Genética Molecular y Citogenética Humana de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y consistieron en:
Es una prueba muy sensible a cambios o alteraciones de una o las dos cadenas de ADN celulares sobre los que han actuado agentes genotóxicos. Su ventaja es la rapidez con que se obtienen los resultados. Esta prueba fue desarrollada por Singh (1988) y en Ecuador son numerosos los trabajos donde el Laboratorio de Genética Molecular y Citogenética Humana de la PUCE aplica esta prueba. En la actualidad se usa en clínica, monitoreo humano, radiaciones en biología y toxicología genética, entre otras. Se ha demostrado que es una prueba muy sensible para la vigilancia de químicos y mezclas complejas que son genotóxicas.
En síntesis, la prueba consiste en someter unas células a un campo eléctrico. Si no hay daño celular el material genético no se altera y los núcleos celulares se mantienen circulares. Conforme se incrementa el daño al material genético, los núcleos celulares se van deformando y adquiriendo una forma de cometa estelar, de ahí su nombre, que en función del daño tendrá mayor o menor dispersión (ver fotografía y cuadro adjunto)
TIPOS DE COMETA VISIBLES EN LA PRUEBA DE LA COMETA
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A |
C |
E |