EL SISTEMA AGROALIMENTARIO DE LA REVOLUCIÓN VERDE
 Y LA SOSTENIBILIDAD


Lilliam Eugenia Gómez Álvarez

 

INTRODUCCIÓN

El alimento es la principal fuente de energía de la humanidad y en última instancia el motor de todas sus luchas. La competencia es diaria y se da en todos los niveles. A través de los diferentes períodos de la historia, se comprueba que el ser humano no solamente ha tenido que hacer frente a la competencia contra los demás seres vivos sino también contra los sistemas económicos y políticos.

El crecimiento lineal de la población, reclama cada día mayores volúmenes de granos y cereales que satisfagan las necesidades alimenticias e industriales de la humanidad

Existe un gran desequilibrio entre las necesidades reales de los seres humanos, la producción de alimentos y la capacidad económica para obtenerlos. Este desequilibrio se agrava aún más a causa de las catástrofes y guerras, del mercado y de las diferencias económicas entre los pueblos productores ricos, quienes empobrecen con dichas producciones los ecosistemas y los pueblos consumidores pobres y subpoblados.

La FAO estima que el 25% de la población pobre, recibe una ración proteica inferior a la normal.

En la reunión de 1996, destacaba que 800 millones de seres humanos sufrían de desnutrición. Susan GEORGE en su libro “Como muere la otra mitad del mundo”, afirma que cada 6 horas en algún lugar del mundo, 2.500 seres humanos mueren de hambre ó de enfermedades debido a la malnutrición. Agrega que el problema más grave del hambre, es el control ejercido por aquellos que poseen el poder económico de los alimentos.

Son los gobiernos del mundo occidental con sus multinacionales agro-industriales, sus políticas de ayuda alimentaria y los organismos de desarrollo multilateral, quienes deben asumir las causas del hambre en el mundo. Causas ahondadas por las políticas de desarrollo agrario dentro de una mal llamada revolución verde”, que ha acabado con los ecosistemas (agotando y destruyendo los suelos, envenenando aguas superficiales y subterráneas, desertificando y haciendo cada día más costosas las producciones), condenándonos así al hecho de que solo puedan comer aquellos que tienen con que pagar el precio por una comida llamada nutritiva aunque no completamente sana.

Solamente a través de un cambio social y de un manejo económico de una agricultura sostenible, situación ésta en la que aparentemente los sistemas políticos del mundo se encuentran a muchos años de distancia, que un día quizás se superará el paradigma de la “revolución verde” y se logrará alimentar sana y correctamente al mundo.

 

1. EL SISTEMA AGROALIMENTARIO

Se ha denominado «sistema agroalimentario », al conjunto estructural de las unidades relacionadas entre la agricultura y su industrialización, cuando el fruto de la tierra es transformado a través de tratamiento industrial.

Un ejemplo bien característico es el caso de América del Norte o de cualquier otro país occidental desarrollado, que habiendo alcanzado tales límites, puede a través del mercadeo y en términos de cantidad, obligar a sus adquirentes a consumir. Es esta situación que genera la alternativa de la expansión y es aquí donde se vuelve necesario el aumento del valor.

Actualmente solo tres americanos sobre diez trabajan en la industria alimentaria, participando en el proceso promedio de producción, transformación - distribución. Es en el conjunto del sistema agroindustrial donde se utiliza el termino de “complejo agroalimentario”. Sistema sofisticado pero de gran elasticidad, que se adapta fácilmente a las demandas de un mercado que posee el poder económico de su compra.

Si se da el colapso de la consumación, son los gobiernos quienes están encargados de dar las pautas necesarias a seguir. Recordemos el caso de los años 60 en el que la producción americana sobrepasó la demanda, hecho que obligó al gobierno a retirar de la producción agrícola 20 millones de hectáreas y a pagar un subsidio compensatorio a los propietarios por la improductividad prevista hasta 1973. Pero cuando el precio mundial aumentó y los depósitos de los alimentos descendieron a niveles alarmantes, esas 20 millones de hectáreas fueron puestas de nuevo a producir, alcanzando en el espacio de un año un promedio entre el 12 y el 25 %. Este hecho nos permite comprobar como la agricultura industrializada puede responder con elasticidad cuando la demanda aumenta y ella se expresa en términos de dinero.

Entre 1969 y 1972 se dejaron de producir 90 millones de toneladas en espera de un aumento de precios causando escasez por la falta de producción. En aquel entonces la FAO solo reclamaba 12 millones de toneladas para que: La India, Tanzania, y el Sahel, evitaran la hambruna.

Si dicha situación se juzga desde el punto de vista moral ello parecería criminal, pero desde un punto de vista económico, solo muestra que la producción alimentaria de los países desarrollados esta ligada solamente a una demanda solvente y no a las necesidades de los seres humanos.

Este hecho nos demuestra que solo el 1% de la producción de alimentos de 1972 podía marcar la diferencia entre la vida y la muerte para las víctimas de la hambruna. Lo grave es que 30 años mas tarde, este hecho aún no se ha podido superar, y que si se dio en un sistema económico capitalista se repetirá con mayor facilidad en uno neoliberal.

El problema seria aún hoy más grave si no existieran los pagos de seguro de desempleo en Inglaterra y en Francia lo que causaría hambrunas que afectarían a más de un millón de personas en dichos países considerados desarrollados. En tal caso Francia seguiría exportando su trigo.

En la actualidad la hambruna ha hecho su aparición en los países de Europa del Este y la exclusión afecta a personas mayores inactivas, mujeres solas y niños pequeños ya que los sistemas estatales de protección social, se han venido abajo.

La hambruna y la subalimentación de los pueblos de la Federación Rusa es dramática. Prueba de ello es el hecho disiente del promedio de la esperanza de vida: en la actualidad los hombres ocupan el lugar 135 en la lista de los países del mundo mientras que las mujeres el número100. Es decir que la esperanza de vida promedio es muy inferior a la del resto de los habitantes de Europa o de América del norte. Hay que recordar que en 1991, fecha del desmembramiento de la URSS, la situación Rusa era prácticamente la misma que en el resto de Europa y de Norte América.

Hoy la esperanza de vida de un ruso de la Siberia, o de cualquier otro país de la Federación, es tan baja como lo es la del conjunto de los países Asiáticos a excepción de los Camboyanos y afganos. Un ruso muere 17 años antes que un sueco y 13 años antes que un norteamericano.

Y todo gracias a la tormenta de la liberación salvaje de su Economía y de la falta de subvención de su agricultura colectiva. “Este capitalismo brutal, a veces mafioso, ha dejado indefensos a los miembros más vulnerables de la sociedad de lo que fuera la URSS”, afirma Jean ZIEGLER.

 

2. LA AGRICULTURA INDUSTRIALIZADA:

Susan GEORGE en su libro “Como muere la otra mitad del mundo” afirma que “el hambre es una industria que permite el desarrollo de la industria de la ayuda alimentaria y que justifica la existencia de los organismos multilaterales “ y ¿por qué no la repartición de la riquezas y por qué no la repartición del mundo?.”

En uno de los artículos de la serie El Mundo del “Nouvel Observateur”, se hablaba de esas catástrofes que nosotros llamamos “naturales”, que no son otra cosa que las guerras del hambre. Y esas catástrofes amenazan hoy a 815 millones de seres en el mundo, repartidos en: Suda, Etiopía; Eritrea, Somalia, Mozambique, Afganistán, La Federación Rusa, América Latina y El Caribe. Hambrunas peores que las de los años 1972 y 1984.

Me pregunto si a los televidentes ricos de los países desarrollados, aquellas imágenes televisadas de hombres, mujeres y niños, espectros humanos que no alcanzan a sostenerse sobre sus esqueléticas piernas, no se sientes interpelados o conmovidos por ese aspecto “mostrable” del hambre? En Somalia por ejemplo existen montañas de cadáveres en el sur del país que no son mostrados porque las cámaras televisivas se encuentran situadas a cientos de kilómetros y solo son filmados los sobrevivientes, es decir aquellos a quienes las fuerzas les han alcanzando para llegar hasta los campos de refugiados. Tampoco se puede olvidar que muchos de esos campos son hoy campos mortuorios.

En 1986 en su conferencia de IXTAPA, García Marqués hablaba de los 565 millones de seres famélicos. En la actualidad, 16 años más tarde, los seres humanos hambrientos y mal nutridos han alcanzado la cifra de 815 millones; en los países llamados en “vía de desarrollo” 6 de 7 personas padecen malnutrición. Podemos agregar que las tres cuartas partes más gravemente subalimentadas del planeta, son los campesinos y la cuarta parte restante, los habitantes de los cordones de miseria y de los barrios periféricos de las grandes metrópolis.

La industria del hambre y de la agricultura industrializada, como también las relaciones de deterioro del medio ambiente están fuertemente ligadas. Las sequías y la desertificación tampoco son gratuitas.

La ruptura con la agroecología y el reemplazo de ésta por el monocultivo industrial, en el punto donde la relaciones de la biocenotica desaparecen perdiéndose así un “pool” genético de vital importancia sobre todo para los países no desarrollados, donde la desnutrición por carencias proteicas es importante. En otras palabras podemos decir que es grave ya que estas carencias solo pueden ser suplidas por fuentes proteicas vegetales provenientes de leguminosas. Pero la industria irracional de la agricultura, ha hecho desaparecer el 75% de las leguminosas tropicales, estrechando su rango a unas cuantas variedades mejoradas y el 25% restante esta en grave peligro de extinción debido a la introducción de las semillas transgénicas.

No podemos olvidar que mientras las leguminosas tropicales poseen tres aminoácidos, además de un gran valor proteico y que una cosecha puede alcanzar 1000 Kilogramos / hectárea, mientras que producir un kilogramo de carne de res necesita : 80 kilogramos de hierba verde o pasto y dos años de ceba, ó 7 kilogramos de granos o concentrados, o de piensos y de 3 a 4 kilogramos en alimento de piensos o concentrados, para obtener un kilogramo de carne de cerdo. Un desperdicio de biomasa y energético excesivo para países mal nutridos.

A esto debe agregarse que la agricultura industrializada trae consigo el agotamiento de los suelos y el abuso de agroquímicos que aniquilan el medio ambiente.

La industria agroquímica desde hace muchos años ha sido llamada a la reconversión: Desde 1990 en el Congreso en California se fijó un plazo de cinco años para terminar con el uso de plaguicidas peligrosos, plazo que no se cumplió y que por el contrario actualmente los productos genéricos sin dosificación controlada y sin pago de aranceles, invaden y compiten con el mercado de las multinacionales. Sin olvidar que la investigación de productos con ingredientes activos biológicos, son lentas y onerosas para quien no forma parte de la mafia del mercado de los plaguicidas químicos.

La existencia de productos obsoletos son incosteables para los países desarrollados que encuentran siempre un mercado fácil de los productos prohibidos en los países del tercer mundo. En 1974, Brasil recibió los sobrantes del herbicida naranja de la guerra del Vietnam, y al desechar dicho obsequio, se le ofreció a Colombia.

En 1980 los órganos fosforados prohibidos en EEUU se trataron de colocar en Ruanda con el objetivo de ser utilizados en el almacenamiento de granos para la alimentación. Hoy muchos de los órgano clorados prohibidos en gran parte por países desarrollados, como es el caso del Endosulfan, que un Fallo del Consejo de Estado de Colombia prohibió en Marzo del año pasado, sigue entrando al país de contrabando y sus grandes existencias son comercializadas en el mercado negro por algunos de los ricos comerciantes cafeteros, habiéndose inflado el precio del litro en once pesos.

Herbicidas prohibidos en muchos otros países fumigan cultivos de cuya producción se hace un uso ilícito. Desde hace ya muchos años los flancos de la Sierra nevada se encuentran escarpados.

Aquí la industria del dinero fácil de la producción de los cultivos de drogas, compite con la industria química productora de Herbicidas, degradando bosques, paramos y selvas. Aniquilando el medio ambiente y haciendo crecer las fronteras ecológicas degradadas.

 

3. EL HAMBRE EN EL MUNDO

El alimento es un derecho, no tan solo una mercancía. Lo afirman así:

-          La declaración Universal de los derechos humanos 1948.

-          El Pacto Internacional de Derecho Social, Económico y Cultural 1966.

-          La conferencia mundial de la alimentación 1974.

-          El Pacto Mundial de Seguridad Alimentaria. 1945.

-          La Conferencia internacional sobre nutrición 1992.

-          La Declaración del foro mundial de soberanía alimentaria 1996.

La soberanía alimentaria define la independencia de los países con respecto al abastecimiento necesario y suficiente. Este concepto confronta la oligopolización de los granos básicos por parte de multinacionales comercializadoras y por las instituciones internacionales que orientan la agricultura del mundo.

La situación de hambre más crítica en 2001 / 2002 según la FAO demuestra que de 29 países que se enfrentan con emergencias alimentarias: 16 son africanos, 9 asiáticos y 2 europeos.

La estimación más reciente de la FAO entre 1977 y 1999 sobre cifras de personas subnutridas en el mundo, es del orden de 815 millones de personas, de las cuales 777 millones se encuentran en países en desarrollo, 27 millones en países en transición y 11 millones en países desarrollados.

La FAO dice “que en los países en desarrollo se dio un descenso de 39 millones de personas.

Ziegler afirma que entre 1977 y 1999 “este descenso está representado en mortalidad por desnutrición y enfermedades ligadas a la misma.”

La FAO pone como meta el 2015 para reducir a la mitad el número de personas subnutridas en los países en desarrollo, pero el aumento rápido y continuo del número de personas que han de ser alimentadas en el mundo, dificulta aún más el logro de dicho objetivo y que el número de personas subalimentadas en un país deberá ser proporcional al tamaño de su población, con condiciones constantes en los demás aspectos.

 

Cuadro 1: Porcentaje de la población subnutrida en las regiones en desarrollo

Región

Porcentaje de personas subnutridas

1979-81

1990-92

1996-98

1997-99

África subsahariana
Cercano Oriente y norte de África
Asia oriental y sudoriental
Asia meridional
América Latina y el Caribe

37
9
29
38
13

35
8
17
26
13

34
10
13
23
11

34
9
10
24
11

Todas las regiones en desarrollo

29

20

18

17

Fuente: SOFI, 2001

Los resultados indican que la prevalencia del retraso de crecimiento en los niños ha disminuido progresivamente, pasando de 47% en 1980 a 33% en el 2000, lo que equivale entre 40 millones y 180 millones de personas en el 2000. El 70% de los niños con retraso son habitantes del Asía, el 26% del Africa y el 4% de América Latina.

 

Cuadro 2. Prevalencia del retraso del crecimiento en niños en edad preescolar, por regiones, y número total de niños con retraso del crecimiento en los países en desarrollo y desarrollados durante el período 1980-2005 (%)

Regiones

1980

1985

1990

19995

2000

2005

África

40,5

39,2

37,8

36,5

35,2

33,8

África oriental

46,5

46,9

47,3

47,7

48,1

48,5

África del norte

32,7

29,6

26,5

23,3

20,2

17,0

África occidental

36,2

35,8

35,5

35,2

34,9

29,9

Asia

52,2

47,7

43,3

38,8

34,4

29,9

Asia centro meridional*

60,8

56,5

52,2

48,0

43,7

39,4

Asia sudoriental

52,4

47,5

42,6

37,7

32,8

27,9

América Latina y el Caribe

25,6

22,3

19,1

15,8

12,6

9,3

Caribe

27,1

24,4

21,7

19,0

16,3

13,7

América central

26,1

25,6

25,0

24,5

24,0

23,5

América del Sur

25,1

21,1

17,2

13,2

9,3

5,3

Todos los países en desarrollo

167

135

91

84

79

14,0

Todos los países de la OCDE

26

14

9

6

6

3,0

Fuente: Bulletin of the World Health Organization, 2000, 78(10).
*: (incluye a Irán, además de Bangla Desh, Bhután, la India, Maldivas, Nepal, Pakistán y Sri La.

 

Los progresos han sido desiguales: En Africa oriental por ejemplo, se observa un aumento del problema del 0.08 % anual.

Los nutricionistas han probado que los niños mal nutridos y con mal desarrollo por falta de calorías, serán deficientes mentalmente ya que las células cerebrales programadas genéticamente para multiplicarse, no podrán hacerlo por falta de alimentación, aunque más tarde sean bien alimentados el daño será irreversible. Encuestas realizadas en países en desarrollo demostraron que de 500 niños pertenecientes a la clase media, el 10% poseía un coeficiente intelectual de 80. La misma encuesta fue realizada en un campo de refugiados a 500 niños subalimentados y con retraso de crecimiento, y el 62% poseía un coeficiente intelectual inferior a 80. A la edad adulta estos niños no podrán superar su subdesarrollo y transmitirán a su descendencia los problemas de una tara causada por la subalimentación. Tampoco hay que olvidar que las personas subalimentadas están condenadas a una muerte lenta causada por un gran número de enfermedades debido a la carencia de vitaminas o el Kwashiortor.

La FAO en un lenguaje quizás demasiado técnico, clasifica las hambrunas en: “Hambruna estructurales” y “Hambruna coyunturales”.

Ziegler define la “hambruna coyuntural" la que es provocada por el derrumbe brutal imprevisto y a muy corto plazo de toda la infraestructura de una sociedad. Caso concreto es el de la destrucción de campos, caminos y pozos debido a causas naturales: una sequía o un huracán y sus respectivas secuelas. O bien las consecuencias de una guerra: el éxodo masivo de pueblos tratando de salvar sus vidas, los mercados desaparecen con la concebida escasez de alimentos, los bombardeos de puentes, rutas, caseríos, y millones de personas que caen en la indigencia de la noche a la mañana. Si no se moviliza rápida la ayuda internacional, entonces la muerte asola.”

Opina en cambio que la “Hambruna estructura” es aquella que persiste por falta de alimentos o por la ausencia permanente de una alimentación adecuada, debido al subdesarrollo de la economía de un país, a la insuficiencia de su infraestructura y a la extrema pobreza de casi todos los habitantes”.

Es el caso del Africa oriental que a pesar de que su situación ha mejorado, 11 millones de personas afectadas por la sequía y/o conflictos en la subregión, dependen todavía de la ayuda alimentaría. En el resto de África las perspectivas aun son inciertas y se sigue necesitando esta ayuda, afirma La FAO.

La asistencia alimentara del PAN llego a 6,6 millones de personas en la Franja de Gasa.

La sequía en América central perjudicó gravemente en el 2001 los cultivos. Y en América del Sur las lluvias afectaron a Argentina, causando graves daños a las cosechas de maíz y de trigo.

En Chechenia los disturbios siguen alterando la producción agrícola. Y en algunas islas el problema es la afectación por la infestación de plagas de la mosca de la fruta.

 

Cuadro 3: Países que se enfrentaban con emergencias alimentarías al comienzo del período 2001/2002 y razones principales

ÁFRICA (16 países)

Angola

Disturbios civiles y desplazamiento de la población

Burundi

Disturbios civiles e inseguridad

República Democrática del Congo

Disturbios civiles, personas desplazadas en el interior del país y refugiados

Eritrea

Personas desplazadas en el interior del país, repatriados y sequía

Etiopía

Sequía, personas desplazadas en el interior del país

Guinea

Personas desplazadas en el interior del país y refugiados

Kenya

Sequía

Liberia

Disturbios civiles anteriores, desplazamiento de la población

Malawi

Inundaciones, lluvias excesivas

Sierra Leona

Disturbios civiles, desplazamiento de la población

Somalia

Sequía, disturbios civiles

Sudán

Disturbios civiles en el sur, sequía en algunas partes

Tanzania

Déficit de alimentos en algunas partes, refugiados

Uganda

Disturbios civiles en algunas partes, sequía

Zambia

Lluvias excesivas, inundaciones

Zimbabwe

Sequía, lluvias excesivas en algunas partes

ASIA (9 países)

Afganistán

Sequía, disturbios civiles, guerra

Armenia

Sequía, restricciones económicas

Georgia

Sequía, restricciones económicas

Iraq

Sanciones, sequía

Jordania

Sequías sucesivas

Corea, RPD

Condiciones meteorológicas desfavorables, problemas económicos

Mongolia

Problemas económicos, rigor del invierno

Tayikistán

Sequía

Uzbekistán

Sequía

AMÉRICA LATINA (2 países)

El Salvador

Sequía, terremotos

Guatemala

Sequía, problemas económicos